Quien da al pobre no pasará necesidad, pero quien cierra sus ojos recibirá muchas maldiciones.
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El versículo 27 se encuentra en el capítulo 28 de Proverbios. La confianza excesiva en uno mismo genera contienda, mientras quien confía en Jehová recibe seguridad. El que endurece su corazón frente a la corrección termina en calamidad, pero quien reconoce su necesidad de sabiduría recibe ayuda. El cierre vuelve a la relación con los pobres: darles atención y justicia contrasta con esconderse ante su necesidad. El capítulo une humildad ante Dios y responsabilidad social.
Medita en este versículo y comparte tu reflexión o experiencia espiritual con la comunidad. Tus comentarios enriquecerán el aprendizaje de todos.
Compara Proverbios 28:27 en diferentes versiones de la Biblia y observa cómo cambia su redacción según la traducción. Estas diferencias pueden ayudarte a comprender mejor el significado y el contexto del pasaje.
Wer dem Armen gibt, dem wird nichts mangeln; wer aber seine Augen abwendet, der wird viel verflucht.
He that giveth unto the poor shall not lack: but he that hideth his eyes shall have many a curse.
El que da al pobre, no tendrá pobreza: Mas el que aparta sus ojos, tendrá muchas maldiciones.
Celui qui donne au pauvre n'éprouve pas la disette, Mais celui qui ferme les yeux est chargé de malédictions.
Chi dona al povero non avrà alcun bisogno; Ma chi nasconde gli occhi da esso avrà molte maledizioni
O que dá ao pobre não terá necessidade, mas o que esconde os seus olhos terá muitas maldições.
賙濟窮乏人的,不致缺乏; 遮眼不看的,多受詛咒。
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