Hijo mío, presta atención a mis palabras; inclina tu oído a mis dichos.
Un versículo puede dar esperanza. Comparte este mensaje de fe con alguien especial.
El versículo 20 se encuentra en el capítulo 4 de Proverbios. La instrucción termina concentrándose en la vigilancia interior: corazón, boca, ojos y pies deben permanecer orientados hacia el camino correcto. En Proverbios, el corazón representa el centro de la persona y de sus decisiones. Por eso guardar el corazón no significa aislar las emociones, sino proteger la fuente de la conducta. El llamado final a no desviarse resume la ética de todo el capítulo.
Medita en este versículo y comparte tu reflexión o experiencia espiritual con la comunidad. Tus comentarios enriquecerán el aprendizaje de todos.
Compara Proverbios 4:20 en diferentes versiones de la Biblia y observa cómo cambia su redacción según la traducción. Estas diferencias pueden ayudarte a comprender mejor el significado y el contexto del pasaje.
Mein Sohn, merke auf meine Worte und neige dein Ohr zu meiner Rede.
My son, attend to my words; incline thine ear unto my sayings.
Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones.
Mon fils, sois attentif à mes paroles, Prête l'oreille à mes discours.
Figliuol mio, attendi alle mie parole; Inchina l’orecchio tuo a’ miei detti.
Filho meu, atenta para as minhas palavras; às minhas razões inclina o teu ouvido.
我兒啊,要留心聽我的話, 側耳聽我的言語,
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