Los Caldeos respondieron delante del rey, y dijeron: No hay hombre sobre la tierra que pueda declarar el negocio del rey: demás de esto, ningún rey, príncipe, ni señor, preguntó cosa semejante a ningún mago, ni astrólogo, ni Caldeo.
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El versículo 10 se encuentra en el capítulo 2 de Daniel. Los sabios de Babilonia reconocen que la petición del rey excede sus capacidades y califican la demanda como extraordinariamente difícil. Su incapacidad provoca una sentencia contra todos los sabios, incluyendo a Daniel y sus compañeros. Literariamente, la escena lleva la tensión hasta un punto extremo para que la posterior intervención de Dios no pueda atribuirse a habilidad humana o coincidencia.
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Compara Daniel 2:10 en diferentes versiones de la Biblia y observa cómo cambia su redacción según la traducción. Estas diferencias pueden ayudarte a comprender mejor el significado y el contexto del pasaje.
Da antworteten die Chaldäer vor dem König und sprachen zu ihm: Es ist kein Mensch auf Erden, der sagen könne, was der König fordert. So ist auch kein König, wie groß oder mächtig er sei, der solches von irgend einem Sternseher, Weisen oder Chaldäer fordere.
The Chaldeans answered before the king, and said, There is not a man upon the earth that can shew the king's matter: therefore there is no king, lord, nor ruler, that asked such things at any magician, or astrologer, or Chaldean.
Los caldeos respondieron ante el rey: «No hay nadie en la tierra que pueda dar a conocer el asunto del rey, pues ningún rey, por grande y poderoso que sea, ha pedido algo semejante a ningún mago, encantador o caldeo.
Les Chaldéens répondirent au roi: Il n'est personne sur la terre qui puisse dire ce que demande le roi; aussi jamais roi, quelque grand et puissant qu'il ait été, n'a exigé une pareille chose d'aucun magicien, astrologue ou Chaldéen.
I Caldei risposero in presenza del re, e dissero: Non vi è uomo alcuno sopra la terra, che possa dichiarare al re ciò ch’egli richiede; perciò anche alcun re, nè grande, nè signore, non domandò mai cotal cosa ad alcun mago, astrologo, o Caldeo.
Responderam os caldeus na presença do rei, e disseram: Não há ninguém sobre a terra que possa declarar a palavra ao rei; pois nenhum rei há, grande ou dominador, que requeira coisas semelhantes de algum mago, ou astrólogo, ou caldeu.
迦勒底 人回答王說:「世上沒有人能解釋王的事情;從來沒有君王、大臣、掌權者向術士、巫師,或 迦勒底 人問過這樣的事。
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