El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre Él.
Un versículo puede dar esperanza. Comparte este mensaje de fe con alguien especial.
El versículo 36 se encuentra en el capítulo 3 de Juan. Juan el Bautista reconoce que Jesús debe crecer mientras él disminuye. El contraste entre ambos ministerios culmina en una afirmación sobre la procedencia celestial de Jesús y la necesidad de creer en el Hijo.
Medita en este versículo y comparte tu reflexión o experiencia espiritual con la comunidad. Tus comentarios enriquecerán el aprendizaje de todos.
Compara Juan 3:36 en diferentes versiones de la Biblia y observa cómo cambia su redacción según la traducción. Estas diferencias pueden ayudarte a comprender mejor el significado y el contexto del pasaje.
Wer an den Sohn glaubt, der hat das ewige Leben. Wer dem Sohn nicht glaubt, der wird das Leben nicht sehen, sondern der Zorn Gottes bleibt über ihm.
He that believeth on the Son hath everlasting life: and he that believeth not the Son shall not see life; but the wrath of God abideth on him.
Celui qui croit au Fils a la vie éternelle; celui qui ne croit pas au Fils ne verra point la vie, mais la colère de Dieu demeure sur lui.
Chi crede nel Figliuolo ha vita eterna, ma chi non crede al Figliuolo, non vedrà la vita, ma l’ira di Dio dimora sopra lui
Aquele que crê no Filho tem a vida eterna; mas aquele que não crê no Filho não verá a vida, mas a ira de Deus sobre ele permanece.
信子的人有永生;不信子的人得不到永生,而且上帝的憤怒常在他身上。」
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