Por cuanto llamé, y no quisisteis: Extendí mi mano, y no hubo quien escuchase;
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El versículo 24 se encuentra en el capítulo 1 de Proverbios. La sabiduría aparece personificada como una mujer que clama públicamente en las calles, plazas y entradas de la ciudad. Su invitación contrasta con la seducción privada de los pecadores: Dios ofrece públicamente conocimiento y corrección, pero el rechazo deliberado endurece al oyente. El pasaje presenta una consecuencia moral decisiva: la calamidad del necio no es presentada como azar, sino como resultado de haber despreciado repetidamente la sabiduría.
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Compara Proverbios 1:24 en diferentes versiones de la Biblia y observa cómo cambia su redacción según la traducción. Estas diferencias pueden ayudarte a comprender mejor el significado y el contexto del pasaje.
Weil ich denn rufe, und ihr weigert euch, ich recke meine Hand aus, und niemand achtet darauf,
Because I have called, and ye refused; I have stretched out my hand, and no man regarded;
Puisque j'appelle et que vous résistez, Puisque j'étends ma main et que personne n'y prend garde,
Perciocchè io ho gridato, e voi avete ricusato di ascoltare; Io ho distesa la mano, e niuno ha porto attenzione;
Entretanto, porque eu clamei e recusastes; e estendi a minha mão e não houve quem desse atenção,
因為我呼喚,你們不聽, 我招手,無人理會。
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